Las vibraciones constantes y los roces mecánicos suelen quebrar los cables de medición comunes, provocando paradas inesperadas en la producción. Este sensor térmico PT100 con sonda de 30 mm resuelve ese problema incorporando un cable blindado con trenzado metálico exterior de 2 metros, diseñado para tolerar condiciones duras de trabajo sin perder conductividad ni precisión de señal.
Instalación a la Medida
Olvídese de las adaptaciones improvisadas. Con las opciones de rosca integrada M6, M8, M10 y M12, usted puede enroscar el sensor firmemente en el alojamiento previsto de su máquina. Esto previene fugas de presión o calor, asegurando que los fluidos o superficies a controlar transfieran su temperatura de manera óptima al elemento RTD interno, manteniendo sus lecturas estables día tras día.